Se destacan en prestigiosos internados

“Fue un proceso arduo porque para salir de la zona de confort se requiere astucia, versatilidad, determinación y compromiso, sobre todo; despojarte de tus miedos, lo cual no es fácil”.
– 
Verónica I. Mercado Oliveras


Dejar tu país para afrontar una cultura, un idioma y un clima distinto, no siempre es fácil. Sin embargo, cuando se trata de adquirir el conocimiento necesario para más adelante completar metas académicas y profesionales, vale la pena.

Es el caso de Verónica I. Mercado Oliveras, estudiante del Programa de Historia del Departamento de Ciencias Sociales, y Vianca E. Severino Rivas, del Departamento de Geología, del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), quienes participaron en destacados internados de prestigiosos programas en los Estados Unidos (EE. UU.). Para ambas, se trató del primer internado fuera del país, decisión que significó dejar a un lado los temores y afrontar los retos que acompañaron la aventura que aportaría a su crecimiento académico y que abriría camino a su futuro profesional.

Verónica fue seleccionada por la Asociación Hispana de Universidades (HACU, por sus siglas en inglés) para participar del National Internship Program en Washington, D.C., experiencia que le abrió las puertas de la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. De paso, le favoreció al momento de solicitar a otro internado en el Museo Nacional de Historia Americana (NMAH), de la Institución Smithsonian, en el mismo estado.

La estudiante de historia ha enfocado sus años de estudio en obtener experiencias profesionales en el campo de la conservación del patrimonio histórico. Debido a la poca actividad en este campo y a las oportunidades limitadas para estudiantes en la Isla, Verónica se radicó en el país norteamericano por periodo de ocho meses.

“Decidí enfocarme en este campo debido a un proceso investigativo que realicé en algunas bibliotecas municipales del país donde me percaté del grave estado de conservación de los documentos y libros allí guardados”, explicó. Por esta razón, se dirigió al Museo de Arte de Ponce en el 2015 donde participó de un internado en el laboratorio de conservación, junto a la conservadora de papel, Viviana van Vliet. “Siendo el papel el medio más cercano al libro, decidí adentrarme en el área”, señaló.

Tomando en consideración las recomendaciones que recibió allí, aplicó al internado en Washington, D.C. para la primavera de 2016. Luego de haber sido aceptada, trabajó como Program Support Assistant para el Internship and Fellowship Program. “Durante mi internado, tuve la dicha de ofrecer asistencia a diferentes programas mediante la redacción de reportes y cartas oficiales; creé bases de datos, estadísticas y facilité reuniones entre diversas instituciones incluyendo el Smithsonian”, comentó.

Por medio del National Internship Program, Verónica pudo posicionarse en la Biblioteca del Congreso. A pesar de que el enfoque del internado era administrativo, le permitieron moverse por la biblioteca, conocer las divisiones y las necesidades del área donde trabajó y relacionarse con el Binding and Collections Care Division, que trabaja directamente con el tratamiento de libros y documentos.

“Puedo decir con total certeza que logré tener acceso a lo que tanto buscaba, que era demostrarme a mí misma que esto de la conservación es lo que realmente quería emprender en términos de una carrera profesional”, aseguró. Verónica fue reconocida durante este internado por su dedicación y profesionalismo.

A partir de esta experiencia, estableció los contactos necesarios para entrar al Smithsonian Institution, específicamente al laboratorio de conservación de documentos en papel. A través del Minority Award Program, altamente competitivo, pudo permanecer tres meses más en los EE. UU. con ayuda económica.

“Estuve trabajando bajo el microscopio, con los diferentes químicos y los diferentes pigmentos desde la primera semana, eso me sorprendió grandemente”, detalló. Ambos internados “han definido en totalidad la intensión y el compromiso que tengo con la conservación del patrimonio cultural, específicamente del libro y de documentos de archivo”, añadió la estudiante.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Por otra parte, Vianca E. Severino Rivas, quien trabaja para la Red Sísmica de Puerto Rico (RSPR), adscrita al Departamento de Geología del RUM, participó del internado que ofrece el Centro de Terremotos del Sur de California, de la Universidad del Sur de California, una de las universidades privadas más prestigiosas del mundo.

Cuando el director de comunicación, educación y divulgación para dicho centro, Mark Benthien, también director ejecutivo y principal organizador del Great ShakeOut, visitó el RUM, se le abrieron las puertas a Vianca para participar en el internado.

“Me acerqué. Mi miedo y mi obstáculo era un poco el inglés, porque no lo hablo muy fluido, pero yo dije: esta es la oportunidad, hay que aprovecharla, hay que acercarse –si uno quiere hacer internado, si uno quiere ir más allá”, manifestó.

Antes de comenzar el internado, que se extendió por casi dos meses, “me adiestraron para trabajar en el database del ShakeOut de Puerto Rico”. El propósito era obtener un número más exacto de las personas que se estaban registrando en el evento y que Vianca pudiera adiestrar a sus compañeros de la RSPR en el manejo de la base de datos del evento en la Isla.

Ya en el internado, su grupo, el Risk and Hazard Visualization, compuesto además por estudiantes de Brasil, México, Colombia y EE. UU., tenía como tarea realizar una simulación de multieventos: “dos terremotos ocurriendo en el mismo lugar, o cerca, el mismo día, en la misma semana, en el mismo mes o en el mismo año. Un terremoto, cuando ocurre, puede afectar otra falla y puede ocurrir otro terremoto”, explicó la estudiante.

El grupo escogió la falla del Puente Hills, en Los Ángeles, y la de Whittier, debido a su cercanía. “Para la gente que vive allí, iba a ser chocante ver qué pérdida económica y cuántas muertes habrían si este terremoto ocurriese”, señaló Vianca. Un mapa general reflejaría el impacto de ambos terremotos en dicha área.

Con el fin de educar a la población, produjeron información sobre el impacto económico, y el número de víctimas, que provocaría este evento. Para esto, crearon varios mapas utilizando la información de un catálogo, hecho por geógrafos, que contiene información de movimiento, estrés acumulado y longitudes de las fallas, entre otros datos.

En un simposio que organizó el centro, presentaron los resultados del proyecto a un público variado de personas. “Nosotros íbamos a presentar, no para asustar, si no para crear consciencia y educar a las personas”, enfatizó.

En otra ocasión, para sorpresa de Vianca, se le pidió que ofreciera un taller de Sistema de Información Geográfica (GIS) a los participantes del internado, herramienta que utiliza en la RSPR para crear mapas con vías de evacuación en caso de tsunami que se imprimen a gran escala y se instalan en los balnearios de la Isla.

La oportunidad de compartir sus conocimientos, y tener que aplicar con mayor intensidad todo lo que conocía, la motivó grandemente. “Era como un escalón más… eso me ayudó y fortaleció en el área que estoy trabajando y me animó mucho más porque yo quiero hacer mi maestría en sismología, en geofísica”.

“Desde prepa”, Vianca tenía dos sueños: trabajar para la RSPR y ver la falla de San Andrés en California. Hoy, puede decir que ha logrado cumplir ambos, dado que visitó la falla como parte de las actividades del internado.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

“En un final, me di cuenta de que, para poder alcanzar mis metas, es necesario salir de la zona de confort. Uno nunca puede lograr alcanzar el éxito si uno cuestiona cómo hacer las cosas de una manera tan extrema. Me di cuenta que la única manera de prepararme para el internado era aceptando el internado mismo”, puntualizó, por su parte, Verónica.

Ambas estudiantes salieron de su zona de comodidad, refinaron sus destrezas de comunicación en inglés, su segundo idioma, maduraron como profesionales y cumplieron con las expectativas de los internados. Este compromiso con lo que tanto les apasiona y la perseverancia que han demostrado para ver cumplir sus metas, a pesar de las distintas barreras que han enfrentado en el camino, sirve de ejemplo para tantos estudiantes que, al igual que ellas, sueñan en grande.


Por Cynthia Maldonado Arroyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s