Traducción de valiosa aportación

Luego de que un artículo recogiera la experiencia de la doctora Rosa F. Martínez Cruzado en la traducción del libro de filosofía budista Más allá de la muerte del alemán al español, el Departamento de Humanidades del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) organizó la presentación de la obra en este recinto.

“El budismo es una de las grandes religiones mundiales, conocida por sus monjes, por su predicación de la paz y la compasión y, principalmente en occidente, por la influencia del budismo tibetano de la rama Mahayana gracias a la invasión china de la década de los 50. Los tibetanos, luego de la invasión china, se han multiplicado por todo occidente promoviendo su mensaje del Buda de la Compasión”.

Así comenzó explicando el doctor Lester Mcgrath, catedrático del mencionado departamento y responsable de reseñar este libro didáctico y de introducción al budismo tibetano. Aunque el doctor en historia eclesiástica admitió no ser experto en el tema, aseguró que siempre le han interesado las religiones comparadas.

Más allá de la muerte explica la muerte, el estado intermedio y el renacimiento según la filosofía budista y está basado en una serie de charlas que ofreció su autor, el monje tibetano Gueshe Rabten, en Austria para el año 1982.

“Yo he descubierto que el budismo es una religión didáctica, se presta para la enseñanza y el aprendizaje porque todo lo resume en pequeñas listas, como las cuatro nobles verdades, los tres venenos de la personalidad, las ocho vías del camino de la sabiduría”, observó Mcgrath.

La primera parte del libro es una introducción al budismo clásico, resumido por dichas nobles verdades. Según la reseña del catedrático, estas nobles verdades, así como las ocho vías del camino de la sabiduría o noble camino óctuple, son de vital importancia en el budismo por el concepto Samsara, o rueda de la vida (nacimiento, vida y muerte).

“Samsara es la existencia cíclica de múltiples vidas, constantes, de sufrimiento, dolor, enfermedad y muerte atada a la ley del karma o ley de causa y efecto. La meta final de este proceso es alcanzar el nirvana o la iluminación por medio de la cual escapamos de la rueda de la vida. Este estado del nirvana se obtiene por medio de las aspiraciones correctas, la pureza de la vida y la extinción de todo apego y egoísmo”, detalló el catedrático.

Esta filosofía plantea que el ser humano va acumulando un sedimento durante su vida, producto de las buenas y las malas acciones, el cual determina su reencarnación, “poco después de la muerte, en uno de seis niveles intermedios de existencia, en ninguno de los cuales se permanece indefinidamente”, agregó el presentador.

“La palabra karma significa acción, pero no simplemente la acción física. La acción mental y verbal, lo que pienso y lo que digo, también son acciones aparte de la física. Todas estas acciones, positivas o benéficas, negativas o destructivas, dejan un residuo en nosotros, en el continuo”, añadió más adelante la doctora Martínez Cruzado, también catedrática del departamento que en esta ocasión convocó a la comunidad colegial.

Asimismo, el libro explica el proceso de la muerte muy detalladamente y brinda consejos a los cuidadores sobre lo que deben y no deben hacer con el moribundo, por ejemplo, considerar que la salida de la consciencia ocurre por las extremidades del cuerpo.

“Lo importante es que ese cuidador ayude al moribundo a recordar y a tener presente los residuos positivos para que cuando muera, reencarne, lo mejor, como un ser humano, porque solamente como ser humano se tiene la capacidad de ir mejorando y adiestrando la mente”, señaló Martínez Cruzado.

Más adelante, el texto detalla cómo se van desintegrando los elementos del cuerpo durante dicho proceso, hasta llegar a la última etapa de la vida, al estado más sutil y claro, la vacuidad.

“Una vez se separa la mente del cuerpo, llega la muerte y la persona se convierte en un ser del bardo; llega al estado intermedio”, agregó Mcgrath. Debido a que el bardo no es un lugar agradable o estable, el ser desea renacer.

“Cuando aparece la persona adecuada para renacer, el ser del bardo muere y su consciencia se une a las sustancias generatrices. Como en el bardo solo existimos como energía, no se deja cuerpo alguno, así que las energías sutiles se unen a las células parentales y eventualmente se separan hacia el corazón, el sistema digestivo y el habla. Es el mismo proceso de la muerte a la inversa. Lo único que pasa de la persona anterior a la nueva vida son los estados más sutiles de la mente y sus energías. Al nacer, todo lo que la criatura tiene por delante es sufrimiento, dolor, enfermedad y muerte. A esta repetición constante llamamos la existencia cíclica”, concluyó el doctor Mcgrath.

La doctora Martínez Cruzado confesó que no conocía mucho del tema cuando se interesó por realizar este trabajo. No obstante, su empeño y la ayuda de una gran amiga, practicante del budismo, le permitieron concluir la traducción exitosamente.

“Para mí fue una aventura meterme en esto. Me di cuenta de que había sobrestimado mis capacidades y ahí es que Ramona entonces me ayuda tantísimo”, subrayó.

Gracias a una videoconferencia, Ramona Pou Bruch, discípula del monasterio Rabten Choeling (donde originalmente se publicara el libro en alemán) y quien asistió a la catedrática en la traducción del libro, pudo ser testigo de la presentación desde Barcelona, España.

Consecuente a la reseña del libro, surgió una discusión entre el presentador, la traductora y el público sobre esta filosofía tan compleja y fascinante. Durante este tiempo, se tocaron temas como la aniquilación y la desaparición del ser, la visión del budismo ante la donación de órganos y el suicidio, las vidas pasadas, entre otros.

Enhorabuena a la doctora Martínez Cruzado por tan valiosa aportación que considera a la comunidad hispanohablante practicante del budismo o inclinada a este tema, muchas veces eludido por la cultura occidental.

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Geshe Rabten fue un monje tibetano que estudió por más de veinte años hasta obtener un doctorado en budismo, de ahí su título Geshe. En 1964, fue escogido para ser asistente filosófico del Dalai Lama y, eventualmente, fundó monasterios e institutos budistas en Europa donde fungió hasta su muerte. A Geshe Rabten se le concedió el título de más alto rango, “Gueshe Lharampa”; es el honor más grande otorgado por sus examinadores y por el Dalai Lama.

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